jueves, 4 de julio de 2013

la mafia no quiere irse



La reforma de las universidades en su hora final




En los últimos días hemos visto como se ha encarnizado un enfrentamiento entre la comisión de Educación, específicamente su presidente Daniel Mora y algunos representantes de las universidades a raíz de la propuesta de la nueva ley universitaria que viene siendo debatida y aprobada paulatinamente en el Congreso. Con un poder inusitado, los representantes de algunas casas de estudios se han destapado literalmente y han puesto el grito al cielo anunciando el fin de la universidad con esta norma que se aprueba capítulo tras capítulo.

Daniel Mora no se ha quedado atrás y ha desenvainado la espada y llamado mercantilistas de la educación a estos grupos que agazapados en medios de comunicación han embanderado falsamente la lucha a favor de la educación universitaria. Pero no es tan cierto, porque si el desprestigio se ha generalizado en este nivel de estudios es en parte por la proliferación de universidades “garaje” en el país y la mediocridad de la pública. Ambos comparten un 50 – 50 de lo que hoy podemos llamar la peor crisis de la universidad peruana.

Ninguna universidad peruana aparece entre las primeras 500 universidades del mundo. Hay 134 universidades de las cuales sólo 50 son públicas (que ya es un exceso) y el resto son privadas, la mayoría no paga impuestos porque esta exoneración que le hace el Estado debe ser revertida en su misma universidad pero nadie las controla, casi siempre esa condición no se cumple lo cual ha llevado a crearse un verdadero grupo económico con características mercantilistas que no le preocupa la calidad sólo la cantidad, se suman más de 800 mil universitarios sin contar los de post grado. Esos son los que levantan la voz y señala que esta norma es atentatoria a la universidad.

Es cierto hay algunos rectores de universidades disque “prestigiosas” que también se han sumado al coro, Pero son los que conforman la cuadrilla de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) que son los que precisamente han permitido este caos. Ellos mismos se organizan y se reorganizan en sus universidades que ya parecen de su propiedad y luego se vuelven a contratar en algunas de ellas como asesores y demás. Así, el círculo se ha vuelto vicioso. Por eso podemos observar que la argolla permite que un rector gane dos millones de soles (Garcilazo) o que un docente que no esté homologado no llegue ni a los mil soles o sólo le paguen 15 soles la hora.

Por eso para los verdaderos profesionales no se les hace apetitoso enseñar en la Universidad. Porque además la actual ley permite que en las universidades no se exija que haya profesionales dedicados en su campo, acreditados laboralmente en la rama que han estudiado. Ingresan, o del partido (antes cuando el comunismo cundía) o ahora si son parte de la collera del rector y en muchos casos para sostener por número y no por mérito, las mafias enquistadas en la casi totalidad de universidades públicas. Una especie de transformación o segunda etapa de los troskistas.

Dicen los detractores que esta norma es intervencionista. No la han leído (una vez más lo que pasa en esta clase de dirigentes que protesta ignorantemente), pues la autonomía académica, libertad de cátedra y universalidad está asegurada. Incluso habido audiencias para discutirse ampliamente, se enojan porque no se les consultó a ellos. Acaso con esta realidad ellos van a aceptar que algún organismo los controle. Incluso han puesto la excusa que el Ministerio de Educación (que no ha sido capaz de reformar la educación pública escolar) va ser ahora parte de los controladores, cuando muy bien saben que serán parte, pero los que decidirán serán aún los comisionados de las universidades. El tema es que desaparece la ANR y ese es su principal temor.

Se creará la Superintendencia Nacional de Educación Universitaria, que se encargará de la supervisión y aquella universidad que no acredite sus facultades tendrá que cerrarse. En el país no hay universidad acreditada, sólo algunas facultades han iniciado este proceso con la misma gente mediocre que pulula entre ellos y que se hacen llamar catedráticos, así la universidad pública no tiene fututo y más temprano que tarde será devorada por los filibusteros de la educación, ósea, los privados que tampoco solucionan esta realidad. Por eso, ojalá no se haga caso a este lobby y se apruebe la norma antes del 5 de julio como se ha declarado desde el Congreso, donde para variar, hay harto empleado de estas universidades.


En los últimos días hemos visto como se ha encarnizado un enfrentamiento entre la comisión de Educación, específicamente su presidente Daniel Mora y algunos representantes de las universidades a raíz de la propuesta de la nueva ley universitaria que viene siendo debatida y aprobada paulatinamente en el Congreso. Con un poder inusitado, los representantes de algunas casas de estudios se han destapado literalmente y han puesto el grito al cielo anunciando el fin de la universidad con esta norma que se aprueba capítulo tras capítulo.

Daniel Mora no se ha quedado atrás y ha desenvainado la espada y llamado mercantilistas de la educación a estos grupos que agazapados en medios de comunicación han embanderado falsamente la lucha a favor de la educación universitaria. Pero no es tan cierto, porque si el desprestigio se ha generalizado en este nivel de estudios es en parte por la proliferación de universidades “garaje” en el país y la mediocridad de la pública. Ambos comparten un 50 – 50 de lo que hoy podemos llamar la peor crisis de la universidad peruana.

Ninguna universidad peruana aparece entre las primeras 500 universidades del mundo. Hay 134 universidades de las cuales sólo 50 son públicas (que ya es un exceso) y el resto son privadas, la mayoría no paga impuestos porque esta exoneración que le hace el Estado debe ser revertida en su misma universidad pero nadie las controla, casi siempre esa condición no se cumple lo cual ha llevado a crearse un verdadero grupo económico con características mercantilistas que no le preocupa la calidad sólo la cantidad, se suman más de 800 mil universitarios sin contar los de post grado. Esos son los que levantan la voz y señala que esta norma es atentatoria a la universidad.

Es cierto hay algunos rectores de universidades disque “prestigiosas” que también se han sumado al coro, Pero son los que conforman la cuadrilla de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) que son los que precisamente han permitido este caos. Ellos mismos se organizan y se reorganizan en sus universidades que ya parecen de su propiedad y luego se vuelven a contratar en algunas de ellas como asesores y demás. Así, el círculo se ha vuelto vicioso. Por eso podemos observar que la argolla permite que un rector gane dos millones de soles (Garcilazo) o que un docente que no esté homologado no llegue ni a los mil soles o sólo le paguen 15 soles la hora.

Por eso para los verdaderos profesionales no se les hace apetitoso enseñar en la Universidad. Porque además la actual ley permite que en las universidades no se exija que haya profesionales dedicados en su campo, acreditados laboralmente en la rama que han estudiado. Ingresan, o del partido (antes cuando el comunismo cundía) o ahora si son parte de la collera del rector y en muchos casos para sostener por número y no por mérito, las mafias enquistadas en la casi totalidad de universidades públicas. Una especie de transformación o segunda etapa de los troskistas.

Dicen los detractores que esta norma es intervencionista. No la han leído (una vez más lo que pasa en esta clase de dirigentes que protesta ignorantemente), pues la autonomía académica, libertad de cátedra y universalidad está asegurada. Incluso habido audiencias para discutirse ampliamente, se enojan porque no se les consultó a ellos. Acaso con esta realidad ellos van a aceptar que algún organismo los controle. Incluso han puesto la excusa que el Ministerio de Educación (que no ha sido capaz de reformar la educación pública escolar) va ser ahora parte de los controladores, cuando muy bien saben que serán parte, pero los que decidirán serán aún los comisionados de las universidades. El tema es que desaparece la ANR y ese es su principal temor.

Se creará la Superintendencia Nacional de Educación Universitaria, que se encargará de la supervisión y aquella universidad que no acredite sus facultades tendrá que cerrarse. En el país no hay universidad acreditada, sólo algunas facultades han iniciado este proceso con la misma gente mediocre que pulula entre ellos y que se hacen llamar catedráticos, así la universidad pública no tiene fututo y más temprano que tarde será devorada por los filibusteros de la educación, ósea, los privados que tampoco solucionan esta realidad. Por eso, ojalá no se haga caso a este lobby y se apruebe la norma antes del 5 de julio como se ha declarado desde el Congreso, donde para variar, hay harto empleado de estas universidades.

Lea esta columna en Cerbatanas en el diario Pro y Contra:
 http://proycontra.com.pe/2013/06/19/la-mafia-no-quiere-irse/ 

Hacerle caso a la calle





-       Lo que está pasando en Brasil se va replicar en otros lados.

Algo extraordinario está iniciándose en Brasil luego de las protestas juveniles vinculadas a las reformas de transportes, Educación y Salud. Sin que muchos internacionalistas lo presagiaran y sin que, incluso, los mismos políticos brasileros pensaron que iba suceder. Las protestas y – lamentablemente los muertos – han traído resultados estupendos que no sólo se trata de reformas que aminoren la violencia o frenen los apetitos electorales de los que pudieran subirse al coche de la masa enfervorizada, sino se trata de verdaderos cambios que por supuesto traerán mucha cola y despertará imitaciones en otros países de América Latina y claro (a priori) del Perú. 

Lo más sorprendente de todo esto, es que las autoridades sin pensar en lo que podría significar un gesto de debilidad o cálculo político han dado su brazo a torcer. Y no estamos hablando sólo del aparato federal – ejecutivo del Brasil sino del parlamento y específicamente de la Cámara de Diputados que han empezado a reaccionar con inusitada celeridad dando leyes que apunten a solucionar los “errores” que estas protestas juveniles han puesto en evidencia.

A diferencia de lo que podría pensar un político peruano aquí no habido tiempo para el cálculo electoral. En nuestro país, por ejemplo han existido lamentables hechos de violencia que, sin embargo no han hecho reaccionar a nuestros gobernantes. Un caso claro son los muertos del Baguazo, que, a pesar de lo lógico e histórico y de simple sentido común que tenían como argumento de fondo estas protestas, se actuó con represión y hasta ahora con impunidad. El mismo Conga, independientemente de la actuación de las autoridades regionales, actualmente es una referencia del porqué siempre al final es bueno y fructífero escuchar y hacerle caso a la calle.

En Brasil ha sucedido todo lo contrario. Por ejemplo lo que se pensaba que era el detonante inicial ha sido corregido. El aumento de 1.40 centavos de dólar a 1.50 en el transporte público en las principales ciudades ha sido derogado (el aumento era 10 centavos algo así como 25 céntimos en nuestra moneda). Ya se ha confirmado una inversión de 25 mil millones de dólares para reformar este servicio y en la Cámara de Diputados se ha presentado una propuesta para que el pasaje sea gratuito para los estudiantes, una decisión que parece tiene adeptos en varias bancadas. 

Pero no es lo mejor. El fondo del asunto, es decir la Educación y la Salud se ha puesto en una inmejorable agenda. La presidenta Dilma Rousseff se ha comportado a la altura y ha planteado los “pactos nacionales” para implementar estos servicios. ”Quiero, proponer un debate sobre la convocatoria de un plebiscito popular que autorice el funcionamiento de un proceso constituyente específico para hacer la reforma política que el país tanto necesita”, ha manifestado sin que le tiemble la voz
No por eso le están diciendo “chavista” o “bolivariana” y menos se le acuse de que no cumple su hoja de ruta o que se esté empezando a poner polos rojos. Este discurso en nuestro país sería denominado subversivo y si sucediera tal vez  en este momento habría agitadores en la calle gritando a solapadamente “golpe de estado”. Aunque habido negativas y críticas a la posición de la presidenta, estas más van por los plazos y formas que por el fondo.

Parte de las reformas ya planteadas implican que se destine el 100% de los ingresos provenientes del petróleo a educación. Es decir no unas regalías ni un canon, sino el íntegro de los ingresos para este sector que de por si ya era muy beneficiado con una serie de programas. En cuanto a la corrupción el gobierno retrocedió rápidamente en una propuesta que limitaba la actuación e independencia de los fiscales en investigaciones sobre corrupción sobre todo en políticos. Eso si puede ser considerado como revolucionario y en vez de pensar que el gobierno se debilita o pierde, se atribuye más al país del futbol como una nación seria y que institucionaliza y separa los poderes.

Hacer caso a la calle no es síntoma de debilidad. Es sólo lectura real de los acontecimientos. Los círculos empresariales y políticos son importantes para la referencia en el gobierno pero jamás se interponen a los sucesos de la calle que en buena cuenta toman la temperatura de lo que realmente necesita la sociedad en su conjunto. Eso es democrático, no tiene nada de izquierda ni de derecha, sólo reivindica el sentido natural de la política y democratiza las decisiones. Brasil ahora, antes que ser mirado como el país de las inequidades, el futbol o tal vez el de los programas sociales habría que auscultarlo como el que inicia los principios para la igualdad.

 Lea la columna Cerbatanas en el diario www.proycontra.com.pe 


miércoles, 5 de junio de 2013

"El pato de la boda”




-          Francisco Bolognesi y la idea real de peruanidad



Siempre que he tenido la oportunidad de hablar en clases de historia, (orígenes)  de la república y en general el concepto o el origen de la idea de peruanidad he recurrido a las cartas de Francisco Bolognesi. Para poder explicar lo entreverado y difícil que es hablar de la falta de identidad en el país, estas cartas me han servido de una estrategia didáctica inmejorable. Primero porque la mayoría de escolares (seguramente universitario y en general millones de peruanos) no las han leído y contextualizado para entender la situación peruana en la guerra del Guano y Salitre de 1879 y segundo porque hasta antes de la guerra, la idea de país – nación no había germinado en el Perú.

A propósito del Día de la Bandera Nacional, hecho que se instauró a raíz de la batalla de Arica (7 de junio de 1780), las cartas de Bolognesi no han merecido un lugar que corresponde en la enseñanza educativa nacional en todos sus niveles. Un poco debido a esa tergiversada idea de endiosar injustificadamente algunos héroes para, precisamente, justificar varias de las derrotas de nuestro Ejército y otro tanto por no entender en su totalidad la figura de Bolognesi, en esos sectores que los izquierdistas llamarían “las clases dominantes”, que no son más que la mala interpretación del sentido real e historiográfico que deberían tener los contenidos en el currículo.

 Y
 recurro a las cartas dirigidas a su hijo Enrique (http://goo.gl/xWGys) días antes de la batalla y sobre todo a la de su esposa (http://goo.gl/cOVIl)  Más que un canto de amor, una herida de la decepción profunda de los líderes del Ejército y del país de entonces. Bolognesi fue un coronel que cuando Chile declara la guerra al Perú ya estaba en sus cuarteles de invierno. Aún así se alistó. Debido al “linaje” familiar y ciertos conocimientos militares le dieron el grado de coronel. A ciencia cierta sabría desde un inicio que las cosas estaban perdidas, más aún en el morro de Arica estaba convencido plenamente de ello. La respuesta a los chilenos donde niega rendirse (….quemar  el último cartucho…) que sí conocemos porque así han querido los libros lo pinta como un patriota cabal.

 Pero eso significaba ser patriota en plena guerra, pero también decirles las verdades a sus jefes. El coronel Leyva convencido por el ambicioso Piérola, se negó asistir con los refuerzos desde Moquegua - Arequipa y así quedaron a su suerte. Con un presidente cobarde fugado en pleno conflicto como fue Mario I. Prado y con el “Califa” importándole sólo el poder, Bolognesi sabía que íbamos a perder la batalla. Tal vez en eso se basa la mayor idea de patriotismo de Bolognesi que entendió que el Perú no era hasta entonces ni remotamente una nación en términos políticos y menos históricos. Quiso parir en el país esa idea mediante su sacrificio.

 De paso desnudó a la dirigencia política y militar de esa etapa negra de la historia del país. No se fue sólo para la fotografía donde aparece casi desmayado con el brazo derecho apuntando hacia la nada, mientras es muerto con un culetazo de un soldado chileno y que han adornado nuestros textos. Se fue para que, desde entonces, los peruanos sintieran su territorio. Así, días antes le escribe a su esposa. “… Esta será seguramente una de las últimas noticias que te lleguen de mí, porque cada día que pasa vemos que se acerca el peligro y que la amenaza de rendición o aniquilamiento por el enemigo superior a las fuerzas peruanas son latentes y determinantes. Los días y las horas pasan y las oímos como golpes de campana trágica que se esparcen sobre éste peñasco de la ciudadela militar engrandecida por un puñado de patriotas que tienen su plazo contado y su decisión de pelear sin desmayo en el combate para no defraudar al Perú…”

Y termina dando una clase de honor que deberían aprender miles de gobernantes y militares que han deshonrado el país “... ¿Qué será de ti amada esposa? Tú que me acompañaste con amor y santidad. ¿Qué será de nuestros hijos, que no podré ver ni sentir en el hogar común? Dios va a decidir éste drama en el que: los políticos que fugaron y los que asaltaron el poder tienen la misma responsabilidad. Unos y otros han dictado con su incapacidad la sentencia que nos aplicará el enemigo. Nunca reclames nada, para que no se crea que mi deber tiene precio…”

 
No sólo lo traicionaron a él y al país. Él mismo gritó hacia la mar la palabra “traición” dentro del campo de batalla. Las minas que debieron explotar en el momento del asalto del morro por parte de los chilenos y matar ambos mandos, nunca se activaron. Calculando lo que iba a pasar cuando le escribió a su hijo Enrique. “… Creo que seré el pato de la boda por ocupar este puesto que es el ensueño del enemigo… Ya estoy fastidiado, deseo que llegue el momento de un ataque para descansar del modo que quieras entenderlo….”  De esos hechos está llena nuestra historia y cuando se narra a los alumnos con detalles, fechas y terribles coincidencias de lo que pasaba en el país y como perdimos finalmente, se forman una idea cabal de lo que es verdaderamente tener identidad, conocer y entender, al menos, a los que intentaron originarla.


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Proyecto SERVIR en hora clave



-          Algunos creen que una ley debe SERVIR a  sus intereses


Arnold Portugal es un trabajador que tienen como oficio ser administrativo de una universidad nacional y como vocación profunda tomar locales cuando le viene la gana. Es un agitador profesional y cada vez que las bonificaciones, aumentos o  canastas de navidad no le son otorgados con niveles superiores al año anterior, no se queja así nomás. Solivianta a sus compañeros que le siguen en la jugada y toman locales de la universidad donde trabajan. No les importa los 25 mil alumnos que estudian en esta casa de estudios, menos - era de suponerse – los 1400 docentes universitarios que tratan de enseñar. De esa manera suceden en cientos de locales estatales.


Y ahora están enfrascados en traerse abajo este proyecto SERVIR – junto con gran cantidad de trabajadores administrativos de sus pares de universidades públicas y de municipios, gobiernos regionales y otras dependencias de salud. Dicen en medios, calles y plazas que los “derechos adquiridos” no son infinitamente suyos. En desmedro de los derechos de los demás a ser atendidos decentemente, su mediocridad, ineficacia y compadrazgo para haber llegado a estos cargos (en un gran porcentaje), están por encima de todos. A eso, en términos prácticos les llaman su derecho inalienable  que lo repite por todo lado para oponerse a este proyecto de Servicio Civil.


Lo cierto que la situación del empleado público en el Perú es un caos y un desorden total que no soporta más (1 millón 400 mil aproximadamente). Actualmente hay tres regímenes que norman a los trabajadores del sector público (independientemente de ciertos sectores como educación, FF.AA. y Salud que tienen leyes específicas). Está el famoso D.L. 276 en donde se concentran el 40%, la 278 o de régimen privado que concentra el 18% y la denominada Contratación Administrativa de Servicios (CAS) o antes conocido como los Servicio No personales (SNP) que concentra el 42% de empleados. 


Para ejecutar esta legislación, existen más de 500 normas de distinto rango sobre el empleo público, más de 102 escalas remunerativas y una planilla pública con 400 diferentes conceptos de pago según el análisis del sector público que realizo el Consejo de Ministros para conocer el piso que caminaba al intentar formular el proyecto en enero de este año. Mediante este desmadre estatal, hay servidores con régimen privado (Ministerios, Sunat, Banco de la Nación...) y CAS que ganan más que los de la carrera pública o 276 a pesar que muchos de ellos tengan más años en el sector. 


Un punto siempre reclamado por ellos bajo la premisa por ejemplo de ¿Porqué una secretaria o chofer de la Sunat gana más de 4 mil soles, mientras que un administrador o contador de un municipio con cinco años de universidad no supere los 1500? Precisamente porque dirigentes como Portugal se oponen al proyecto que intenta remediar esta desigualdad y utiliza pretextos como conculcación de derechos o el término de la ya famosa “estabilidad laboral”.


Actualmente los ascensos en el sector público, o son por antigüedad o por los cartones de cursillos que pueda haber realizado el servidor, no lo es por mérito. Por eso los trabajadores antiguos son los más preocupados con el proyecto, pues la norma establece que un ingresante al sector, en caso de aprobarse esta norma y de acuerdo a fuentes oficiales, tendrá una base salarial que no sería menor a los 1500 soles y el art. 19 del proyecto les garantiza el derecho a sindicarse. Otro “san Benito” falso que andan pregonando los dirigentes.


Otra crítica que se le hace es la evaluación de desempeño que será anual y bajo el cumplimiento de metas específicas lo que agrega un factor de mérito, algo que no les ha gustado y que aluden que será una especie de exámenes de tiempos fujimoristas para sacarlos del trabajo. Lo que pasa es que cuando una reforma no se realiza de manera transversal para sus efectos y de manera horizontal para su socialización, salen los mismos de siempre a atacarla porque, en sí, el proyecto ha nacido débil. 


Por eso la gran mayoría de trabajadores que aún no conocen el proyecto salen a las calles como ayer gritando arengas ajenas a su realidad. Eso es casi seguro. (http://blog.pucp.edu.pe/media/4854/20130513-serviciocivil-proyectoley-2013-01.pdf). Se dejan llevar por los manipuladores de siempre que no les interesa desacreditarse más ante la sociedad cerrando universidades, municipios, instituciones educativas, con el pretexto de estar luchando por sus beneficios, mientras pisotean los derechos de una gran mayoría que reconocen en ellos a una burocracia inepta, mediocre y sin reales aspiraciones para el sector que representan.


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miércoles, 15 de mayo de 2013

El sueldo de los periodistas



¿Cuánto estarán cobrando los periodistas que preguntaron fascinados y luego llevaron  los mensajes a todo el país del cambio de canciller de la república ayer? Serán freelance o mejor aún. ¿Estarán en planillas y gozarán de sus derechos o al menos les cumplirán con las invocaciones del Colegio de Periodistas en relación al sueldo que deben tener, como mínimo, los periodistas? ¿Cuánto cobrarán en provincia? Será más, menos, igual que lo que cobran en Lima. 
Sincerar los salarios de los periodistas en el país sería un reto muy difícil de cumplir y no sólo generaría vergüenza y ridículo, sino indignación ante la comparación con otros gremios. El periodista no gana mucho, al menos la gran mayoría. Habrá tal vez una élite que goza de sueldos exorbitantes como en todo gremio, claro, sólo que en el periodismo esta élite es aún más reducida y peor aún, la mayoría ni siquiera son periodistas o no se reconocen como tales.
En diciembre de 2012 Manjula Martin una californiana freelance curiosa por saber cómo se mantenían sus compañeros de gremio, abrió una cuenta en Tumblr a la que llamó Whopayswriters. En ella invitaba a periodistas a que mandasen información sobre lo que cobraban: nombre del medio, cantidad pagada, cuando fue y número de palabras y tipo de artículo. Así algunos que se sinceraron y señalaron algunas pistas.
El New York Times paga 450 dólares por pieza de 700/900 palabras, el Washington Post 500 dólares por una columna de opinión de 1.200 palabras, Al Jazeera, 350 por reportaje de 1.500 palabras y The Guardian 440 dólares por un artículo. “Mi objetivo es proporcionar información sobre lo que cobran los periodistas y animar a que la gente hable, respetuosa e inteligentemente, sobre la realidad económica de la industria de los medios. Según se va adentrando en el mundo digital, la estructura financiera de la industria cambia. Al mismo tiempo, la economía mundial se mueve hacia el freelancismo. Esta situación no es sostenible para muchos profesionales de los medios”, señaló en esa oportunidad.
Aunque la “amenaza” de la era digital en desmedro aún más de los sueldos de los periodistas es reseñado en un contexto norteamericano, para la autora, el freelancismo es también abordado en esta página (http://whopays.tumblr.com//). En el Perú, sin embargo hay otra amenaza aún mayor que podríamos añadir  y no se trata de la sana, aunque barata, competencia que podrían generar las decenas promociones que egresan de periodismo cada año, sino la desvaloración del oficio por los propietarios de los medios así como de los mismos receptores de la información.
Que los dueños de los medios quieran cada vez menos por el trabajo del periodista no es novedad. Lo malo que se suma a esta realidad de pensar que es extremadamente fácil y reemplazable el trabajo que hace el periodista. La idea de “cualquiera lo puede hacer”, obviamente está ligada a frenar la intención de pensar sobre la noticia misma para desagregarla, entenderla, explicarla, ponerla en contexto e informarla. Un proceso que naturalmente los propietarios intentan evitar, en muchos casos antojadizamente por una mera concepción comercial del oficio, y en otras porque ellos mismos no lo entienden de esa manera e intentan replicar los principios del negocio extensivos que poseen en otras ramas para aplicarlos, pie juntillas, al periodismo. 
Sin embargo el receptor también cae en esta cuenta. El desprestigio por temas de corrupción ligado al periodismo, la percepción que la información es manipulada de acuerdo a los intereses subalternos, es tal vez el peor estigma del profesional de la comunicación. Y de eso y más no se salva el oficio. Claro que en la era de sobrevaloración de lo técnico sobre lo intelectual añade también su gran porción para ubicar al periodista en las condiciones en las que está. Tal vez sólo le queda el poder. Esa sensación que el mismo presiente cada vez que va añadiendo información a suBackground y se regocija pensando que con esos datos, que sólo él maneja, podría desencadenar la hecatombe de la cual estará eternamente orgulloso. Ese principio primigenio del periodismo podría ser la única excusa para muchos del porqué aún siguen jodiendo en el oficio.
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Ley de Reforma Magisterial: Inmejorable oportunidad




Hace unos días el gobierno por fin publicó el reglamento de la Ley de Reforma Magisterial (LRM) con lo que empezó una nueva etapa para el magisterio nacional. Esta vez la cosa está más clara en relación  a lo que sucedió  con la ley de Carrera Pública Magisterial (CPM) que aprobó el gobierno anterior. En esa legislación contemplaba, por ejemplo, las evaluaciones para el ascenso y mejores remuneraciones que en casi cinco años de funcionamiento, nunca se realizaron. 
El gobierno aprista retrocedió ante el escaso número de docentes que previo examen ingresaron a la CPM, además que muchas detalles legales y administrativos, que son trascendentales para el docente, quedaron al aire. Disminuida y poco socializada, la ley se debilitó rápidamente, aún así, este proceso de implementación puso al sindicato entre las cuerdas lo que facilitó que esta la LRM la sucediera sin mayores sobresaltos.
Esta vez parece que la cosa es diferente. Primero que todos irremediablemente ingresan a la nueva ley, dejando la ambigüedad que existía entre los que estaban dentro de la CPM y la ley del Profesorado 24029. Segundo, el anuncio de dos exámenes para los que vienen de la ley del profesorado de manera casi inmediata, restará presión a las aún críticas que hay de la LRM y sincerará los conocimientos, actualización, estudios y rendimiento en el aula del profesor, digámosle antiguo o renuente o finalmente aquel que se encuentra dudoso de cambiar de norma. 
Tercero, la inminente convocatoria a un examen de directores y subdirectores (se habla de 15 mil a nivel nacional) era una medida más que urgente. Diríamos de emergencia, a raíz de la crisis generada en los colegios por la mala gestión que cientos de docentes en estos cargos que llevaron – entre otras cosas – a ahondar la crisis en la educación básica regular. Cuarto, el rol ejecutivo que tendrá a partir de esta nueva ley el director y la comunidad, será crucial para impulsar un resurgimiento (si alguna vez estuvo en buenas condiciones) de la educación pública.
Ahora el director será sancionador y hasta separador del cargo de los docentes que actúen contra la institución. La poca identificación, el mal trabajo y las faltas administrativas, hasta ahora, eran procedimientos interminables y cuando no, corruptos en los colegios, Ugeles y direcciones regionales. Aunque algunos podrían decir que el director podría convertirse en dictadorcillo, su renovación cada tres años, previa evaluación y su formación mediante una convocatoria nacional, acredita en cierto modo que actúe lo más disciplinadamente ya que la compensación salarial, a diferencia de lo que pasa actualmente, es realmente significativa. Y claro, nadie qué esté en estos cargos querrá despreciar un sueldo de más de cinco mil soles.
Otro punto que cuenta a favor sin duda son los incrementos salariales en los diferentes niveles. Tal vez lo que debería ser aclarado es la cantidad de plazas que se ofertarán para cada nivel en estos dichosos exámenes de ascenso. Sin son escasos, entonces habrá un desánimo generalizado en los maestros, que pudiendo aprobarlos, no serán ascendidos por falta de cupo o peor aún empezarán los cuestionamientos en relación a las presuntos exámenes dirigidos o con nombres y apellidos. Por eso también es importante que se acredite a los organismos que llevarán adelante estos procesos (tanto para directores y profesores) que pudiendo ser el ministerio de Educación no deberán ser ellos para, precisamente, disipar la duda de la manipulación de estos exámenes.
Esta podría ser una excelente oportunidad para revalorar el trabajo del maestro en aula, tan menospreciado últimamente por las autoridades y la población en general. Si no es directamente punitiva y es básicamente motivadora de mejoras de vida y status social, entonces con esta nueva norma la educación empezará a cambiar o se verán los resultados en la próxima generación. Todos se llenan la boca indicando que la educación es primero, que no hay sociedad desarrollada sin buena educación o que la educación es el inicio de toda transformación. Esta es una buena oportunidad para demostrar que en realidad hay intención de hacer las cosas bien. Este solo hecho, más allá de encuestas o reelecciones, podría ser el primer paso para que el gobierno pase a la historia.
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viernes, 3 de mayo de 2013

El peor wititi de Elmer Cáceres


   

-    Por Héctor Tintaya Fería

Sin que esta vez se lo haya propuesto, pero adivinando lo que podía pasar, Elmer Cáceres LLica, alcalde de Caylloma y hasta ayer presidente de la Junta de Accionistas de Sedapar, ha bailado el peor wititi en lo que va su gestión de autoridad provincial y ahora de posible “pichón” de candidato al Gobierno Regional de Arequipa. Casi 25 alcaldes provinciales y distritales le han tocado la peor wifala que podía esperar. Le han dicho no a sus pretensiones de notoriedad política al intentar sacar del directorio a James Fernández y Xavier Zagaceta y de paso, han perdido también  los que estuvieron detrás de él. Acaso los auto denominados “cargadores”, dirigentes a sueldo y hasta el propio Juan Manuel Guillén.

¿Pero sólo han perdido Cáceres LLica y sus débiles entornos? o se ha terminado de cerrar el círculo perfecto para terminar el gran negocio que representa construir la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en La Enlozada por parte de la minera Cerro Verde con una inversión, que ahora es 950 millones de soles, pero que, ¡acuérdense!, fácil superará los mil millones de soles al término de la obra. Cáceres LLica ingenuamente pensó que su supuesta prédica de luchar contra la corrupción le iba a ser suficiente para que los alcaldes se sumen a su gesta de aprendiz de Vladimir Ilich Uliánov trasnochado, con discurso, barbita y todo.

No fue así. Los alcaldes de Arequipa, independientemente de la decisión del Gobierno Regional y las evidentes encuestas de odio contra Sedapar, también tienen sus propios intereses. Algunos intentan repetir el plato, otros quieren tentar cargos arriba y la mayoría sólo anhelan conseguir algunas tuberías, desagües, ambulancias, postas médicas o simplemente cupos laborales para los suyos. Todo esto, claro está, financiado de manera “indirecta” por la minera. Cuando Cáceres los invitó a bailar con el wititi contra la corrupción, inmediatamente se le fueron al cuello y como no supo defenderse y no le alcanzó la talla política para intentar arrearlos, se burlaron de él y hasta el propio James Fernández al final de la Junta de Accionistas, cariñoso y muy al oído le dijo “ya te jodiste hijo de …..”

No dio la talla el pobre Elmer, pero podría significar en realidad una carta bien jugada desde la Av. Kenedy. Quemarlo a esta altura podría ser sintomático, si pensamos que las pretensiones de suceder a Guillén Benavides significan limpiar el camino de los posibles win(es) que se disparan por su propia cuenta. Este puede ser el caso de Cáceres LLica, sin embargo, le puede quedar aliento a raíz del capital político - dirigencial que podría haber conquistado en esta lucha de tomar Sedapar para su catapulta en la ciudad donde aún no es reconocido como potencial sucesor del actual presidente regional.

Más aún si pensamos que la mentada de madre no necesariamente viene del bufón de James, sino de los que están detrás de él, y no necesariamente hablamos de alcalde, sino de los 950 millones que generan y motivan la pedantería de James y su gente. Esa lucha contra el poder absoluto de la minera siempre trae réditos, a veces demagógicos, pero réditos finalmente. Pero lo peor de todo es que el wititi también se le puede estar acabando a Elmer Cáceres, porque estos afanes de tomar Sedapar, lo han alejado irremediablemente de su querida Caylloma donde cada vez es más visto como un turista que como el alcalde que remedia los problemas urgentes de la zona.

Hay en toda esta jugada confabulada con anticipación para sacarlo de la escena, diversos actores con mayor o menor protagonismo. No es gratuito este doble discurso que enarbolan algunos alcaldes distritales y el propio provincial Alfredo Zegarra. Parafraseando su cita mal hecha del burgomaestre en torno al pedido de retiro del directorio de Sedapar “(Así) espantemos las moscas se queda la porquería”, en esta oportunidad ni se han apartado las moscas sino que han aumentado y menos se ha ido la porquería, es más, se han compenetrado aún más.

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Más viejo y gordo




-       Mi autoestima creo que está por las patas de los caballos

Son las cuatro y 30 de la madrugada. El frío que empujan los árboles me desanima al culo, pero igual me levanto jodido. El espejo rectangular del baño me hace ver más gordo, más negro de lo que soy y con unas entradas que ya dentro de poco ya no encontrarán cabellos que derribar  en su ruta elíptica hacia la nada. Es mi cumpleaños y la verdad que en estas fechas te ves más desalineado, misio y triste. Me baño sin ganas, me afeito como puedo, me arropo hasta el culo, agarro la moto, recorro cinco kilómetros de hielo, cruzo el río, subo la colina, saludo a los borrachos de la madrugada, compro el diario al loco que no deja de contar las noticias, llego a la radio y empiezo inútilmente risueño a hablar en el micro saludando a todos menos a los que me importan.

Hace un año pesaba 75 y ahora casi 80 kilos. No tenía la misma cantidad de canas que ahora parecen escarcha en mi cabeza. No sentía tanto frío en las noches y cuando chupaba aguantaba por lo menos hasta la madrugada. Ahora me duermo antes de las doce o al escuchar al primer cojudo en cualquier reunión que habla de futbol, de religión o peor aún de sus falsas ilusiones con la política. La rutina, aunque con diferentes personajes, suele ser la mismo. Los pepeados que salieron de las discotecas, las mujercitas que intentaron cortarse las venas y más tarde el paquete de promesas del alcalde o del presidente regional. Todas mentiras que te bancas, porque alguna fantasía tienes que contarle a la gente que está al otro lado del micrófono.

Es mi cumpleaños y me da vergüenza que la gente me salude. Piensas que no has hecho lo suficiente, que aún no vives como esos conchasumadre que vuelven de la mina o del petróleo. Todos igual de sucios y  brutos, añorados por las mujeres, respetados por los don nadie, pero con la insolencia de espetarte sus autos, sus billeteras y sus amantes en tu cara. Si este oficio no tiene futuro, es por culpa de esta gente que sin mayor mérito creen que todos deben estar a sus pies. Al menos me consuela pensar que hay por lo menos unos 840  litros de alcohol que podría soportar. (A un litro por semana, cada año podría beber unos 42 litros con pelos y señas). Con 20 años corridos en estos porcentajes me daría por servido y de paso ignoraría la existencia de estos anónimos.

20 años podrían ser suficientes. Para que más. No quieres dejar de lado a los que te quieren tan pronto, esperaré a que se me adelanten algunos, pagaré mis deudas y cierta educación a Santiago y Matheo, el resto que aparezca de pronto. Si es la felicidad vestida de “Santa Rositas”, bienvenidas sean y que lleguen para quedarse. No me voy hacer creyente a estas alturas de mi vida, pero si hay que rezar para que suceda lo mejor, no me hago problema. No soy hipócrita carajo, por eso lo digo para que se den por bien enterados los de abajo y los de arriba. Si los hay, claro.

Pero como van las cosas, mejor sigo dándole al oficio, a la educación y a este intento jodido de comprender, diagnosticar o mejor dicho adivinar lo que nos va pasar. En la madrugada, cuando todos duermen y las calles están vacías, piensas que eres el único. Ya en la masa vespertina – como dice mi hermano Héctor Lavoe – eres uno más.  Reemplazable. Sólo me queda el 18 de abril propio. Feliz cumpleaños Héctor y que te remuerda la conciencia por estar más gordo, calvo, lento y ulceroso. Si hay algún consuelo te diría, me diría, que nadie te quita las noches bailadas y las faldas que no contarás en esta oportunidad.

Lea la columna CERBATANAS en el diario www.proycontra.com.pe










El viraje de vuelta



-        -  El gobierno quiere comprar Repsol y no lo dejan

Este es un gobierno que ganó con una mayoría que pensaba que las cosas, al menos en el modelo económico, iban a cambiar. El cuento que muchos quieren reinventar al señalar que ganó gracias al compromiso de cumplir la “Hoja de Ruta” es en realidad antojadizo. Humala ganó la primera vuelta con un 31% sobre el 23 % que obtuvo la candidata fujimorista.  Es decir el discurso de la “Gran Transformación”, ese inicial y para el cual abogaba en público y convocaba a gente de izquierda que lo ayudó a salir del montón rezagado en el que se encontraba antes de esa decisión, es decir, ese gran impulso era, precisamente, su tercio electoral.

Algunos le dijeron que ese sector constituían los radicales, los rojos de siempre, los no partidarizados pero disconformes por naturaleza. Otros más inteligentes, en realidad leían a este grupo como el que se había cansado – una vez más – de la corrupción aprista, de los modelos excluyentes y en general de la decepción que provocaba que un partido como el Apra, aunque más moderno para un sector empresarial, cada vez más lejano para las masas.

Lo que fuese, ese era su colchón inicial. Duro, incambiable  y fuerte del arranque. Cuando Humala hizo la promesa ante los “dioses democráticos” y juró ante una biblia, beso las manos del cardenal y se “arrodilló” ante Mario Vargas Llosa para ganar la elección, todos dijeron con duda que no se le podía entregar un cheque en blanco. Pero ganó con un 51% sobre el 48 de la candidata fujimorista. Ahora resulta que todos deben hacerle caso a ese 20% y olvidarse del 31% anterior. Los empresarios y políticos diestros, lo interpretan a su manera y cada vez que aparece un tema de coyuntura económica sacan la hoja de ruta, asustadizos para recordarle que esa es la biblia que debe obedecer Humala y olvidarse terminalmente de su mayoría anterior.

Lo mismo sucede ahora que el gobierno ha iniciado las negociaciones con la empresa Repsol para adquirir sus acciones a raíz de que la empresa española no la está pasando bien por la coyuntura latinoamericana. Y supuestamente no la pasa bien a pesar que los precios del combustible – como señalan los expertos – se mantienen inflados a raíz de un oligopolio que controla la distribución de los combustibles en el país. La libertad que tiene la empresa española para poder vender la refinación (La Pampilla) y la distribución (Cadena de grifos) e incluso la empresa SOLGAS, la mayor en este rubro a nivel nacional, no puede convertirse - para los dizque expertos - en la libertad que tiene el estado de comprarlas.

Aunque los trascendidos advierten que sería una asociación peruana – chilena la que estaría sumamente interesada en poner estos casi dos mil millones de dólares que se requiere para esta compra, hay quienes descartan tajantemente que sea el Estado que ingrese a poner mano dura en esta especie de especulación que hay en los combustibles. De hecho en el Perú, estos precios son los más altos a nivel de Latinoamérica a comparación de otros mercados que incluso, ni siquiera producen combustibles ni cuentan con gas natural como es Chile.

Cuando existen esas circunstancias, el mercado tiene la culpa y no el mercantilismo de los empresarios que se ríen de la debilidad de un organismo supervisor en estos temas como Osinergmin, pero cuando el Estado evalúa comprar para poner las cosas en orden, se arañan denunciando que se trata de competencia desleal, y que el Estado invertirá grandes cantidades de dinero en un sector que no requiere su presencia y un sinfín de etcéteras que sólo estima sus conveniencias y no necesariamente el de la mayoría. A esa intención le están llamando una vuelta a la “Gran Transformación” y prácticamente Ollanta es un judas ahora que ya se habla de primeros encuentros entre los representantes de la empresa y el gobierno.

Como el estado vendió casi la totalidad de grifos de Petroperú, los privados a través de sus grifos durante años no han respetado la baja de los precios cuando se han dado a nivel internacional, por lo que hasta hora estos son muy elevados en el país. Volver a equilibrar la balanza sin ser radical, sería lo justo ahora que ya se ha comprobado hasta la saciedad que la economía social es la que prima cuando se trata de intervenir en el mercado. Es más, si el gobierno quiere cumplir sus promesas de gas barato y evitar las especulaciones en otros sectores a raíz de la inestabilidad del combustible que promuevan la inflación, obtener un porcentaje de este rubro tendría que ser su prioridad.

Los fanáticos del mercado y los analistas a sueldo han puesto un grito al cielo a raíz de esta evaluación y ya han llamado a los dioses democráticos para que los defiendan y para hacerle recordar sus promesas al gobierno. Respetar su juramento, han dicho, respetar al 20%, repiten sin cesar y el otro 31% que se espere unos años más, porque igual volverá a votar por alguien que nuevamente (seguro demagógicamente) vuelva a ofrecer la nueva, gran, real, auténtica, fidedigna, creíble transformación.

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